Hija! A ver a que hora llegas. No vuelvas sola. Has quedado para ir al centro? Que te acompañen a la vuelta!
Las arañas son unos artrópodos que pasan por mudas sucesivas, con ojos dispuestos en arco y cuatro pares de patas locomotoras. Segregan una sustancia que forma hilos sutilísimos que usan para tejer redes de caza, tapizar refugios e incluso hacerse llevar por el viento.
Por eso queremos ser arañas, para que nuestra identidad sea mutante y tener frente al ojo ciclópeo una visión panorámica; para tener múltiples patas que nos impulsen a modo de motores y tejer y destejer continuamente; para refugiarnos en una red articulada y dejarnos llevar por el viento,
planeando o abatiéndonos sin anclajes permanentes.
Nuestro modus operandi tiene raíces en el "cuento de La lechera", pero a diferencia de esta, no moderamos nuestra alegría y los brincos no nos desestabilizan. En nuestros caminos nos hacemos ilusiones, imaginando y soñando con lo (im)posible.